Nos hemos mudado

Pues sí, ya he migrado el blog a un servidor externo. Ahora sí que todas las entradas que publique lo haré desde el blog nuevo. Apuntad la dirección, por si os habíais despistado: http://www.fotografiandoyviajando.com

Dejo este blog abierto, para los despistados y para aquellos que vengan a este sitio por casualidad, que sepan que seguimos fotografiando y viajando.

Nos vemos en el nuevo blog!

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Visa pour l’image

Una vez finalizada la serie de entradas sobre Cantabria y Euskadi y antes de empezar con la ruta por Francia quiero enseñaros las fotos que hice el fin de semana del 10-11 de Septiembre en Perpignan, cuando fuimos a ver las exposiciones que componen el Visa pour l’image.

Paseo junto al río III

Paseo junto al río

Por si alguien no lo sabe el Visa pour l’image es un festival internacional de fotoperiodismo que tiene lugar cada año en Perpignan, entre finales de Agosto y principios de Septiembre, donde fotoperiodistas de todo el mundo exponen sus obras.

El Castillet

Quiero remarcar que se trata de fotoperiodismo y por tanto no esperéis ver magníficas fotos de paisajes impresionantes sinó más bien la cruda realidad en países asolados por una guerra, un desastre natural o simplemente la pobreza más absoluta. Algunas exposiciones te dejan realmente con mal sabor de boca pero no todo van a ser fantásticas puestas de sol en islas paradisíacas.

Os dejo el enlace a su página web por si queréis echarle un vistazo.

Hazme una foto!

Perpignan es muy feo, pero mucho. No os dejéis engañar por las dos fotos del paseo junto al río que dan inicio a esta entrada porque aquí se acaba todo el encanto de la ciudad. Además los hoteles son carísmos. La primera vez que estuvimos allí, no a ver el festival sinó a pasar un fin de semana largo, buscamos un hotel más o menos céntrico y puedo decir que es uno de los hoteles más feos en los que he estado, donde la relación calidad-precio es malísima. Esta vez, como ya lo sabíamos, decidimos alojarnos en un Formule 1 que hay en las afueras, donde por 29€ pasamos la noche los dos. Como mínimo esta vez ya sabíamos lo que nos íbamos a encontrar así que la calidad del hotel no nos defraudó.

Couvent Sainte Claire

Église des Dominicains IV

Una cosa que me sorprendió del festival es que todas las exposiciones estaban en edificios aparentemente abandonados o medio en ruinas, algunos tan sorprendentes como una antigua cárcel. Eso le da un aire todavía más deprimente a algunas de las fotos. Ver una exposición sobre las cárceles de Sudamérica o la “calidad” de vida de los internos de un psiquiátrico en China en un edificio con las paredes desconchadas le da un aire todavía más triste a las ya de por sí deprimentes fotos. Algunas de las exposiciones que tuvimos la oportunidad de ver trataban temas como la narcocultura, los laboratorios de droga de las FARC o los efectos devastadores del tsunami de Japón. Sin contar con que pudimos disfrutar tranquilamente del World Press Photo sin las aglomeraciones que se forman en Barcelona cada año cuando traen la exposición al CCCB. He de decir que siento verdadera admiración por esos fotógrafos que son capaces de plantarse en medio de un conflicto bélico a sacar fotos con sus cámaras, retratando realidades que si no fuera así difícilmente podríamos ver. Mi pequeño homenaje para todos ellos.

Église des Dominicains III

Église des Dominicains II

Église des Dominicains

Y para que no todo lo que cuento de la ciudad sea negativo voy a recomendaros un restaurante, Casa Sansa, donde por un precio razonable (no barato) podréis degustar una cena deliciosa.

Couvent des Minimes

Couvent des Minimes III

Ya sabéis, los aficionados a la fotografía tenéis una cita el año que viene en Perpignan.

El vídeo final

Estaréis de acuerdo conmigo que el pase de fotos de las vacaciones a la familia y/o amigos es, la mayoría de las veces, un pelín aburrido (a no ser que la calidad de las fotos sea excepcional), sobretodo para el espectador, ya que el fotógrafo está encantado con su creación.

Con el montaje de películas esto se soluciona un poco. Las fotos pasan a velocidad más o menos rápida y la música de fondo ayuda a que el pase sea más ameno.

Esta mañana me he entretenido montando un vídeo con las fotos de Euskadi que he ido publicando en estas últimas entradas, para que su visionado os sea más ameno. Es el primer vídeo que monto con iMovie, así que no me tengáis en cuenta todos los fallos que debe haber.

El vídeo dura aproximadamente 6 minutos. La canción de fondo se llama Test Drive y está creada por Zapac bajo licencia Creative Commons. Si queréis añadir música a vuestros vídeos sin sufrir por los derechos de autor podéis echarle un vistazo a esta página web, donde encontraréis miles de canciones, todas vajo licencia CC.

Y ahora sí, aquí tenéis el vídeo. Que lo disfrutéis.

Euskadi Juny 2011 from Sandra Moscoso on Vimeo.

Ea

Ea es un pequeño paraíso en la costa vizcaína. Habíamos cruzado un par de veces el pueblo en coche, ya que la carretera que lleva de Ibarrangelu a Lekeitio pasa por allí, pero todavía no nos habíamos parado. En nuestro último día en Bizkaia, un poco cansados de tanto trote, nos apetecía hacer algo pausado y después de pasar la mañana tranquilamente en el Merrutxu, por indicación de Arantza (la propietaria del alojamiento) nos acercamos al pueblo, que está a escasos 6 km de Ibarrangelu.

Después de aparcar el coche en un aparcamiento a la entrada del pueblo empezamos a callejear. Menuda sorpresa!

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Casitas bajas, rodeado de montañas y cruzado por un río es el típico pueblo de montaña que podríamos encontrar en los Pirineos. Nos pareció una preciosidad.

Reivindicación

En blanco y negro

Estuvimos callejeando un rato, disfrutando de la tranquilidad que se respiraba. Puedo afirmar sin temor a equivocarme que éramos los únicos turistas del pueblo e incluso unos señores muy simpáticos se acercaron a hablar con nosotros cuando me vieron a mí cargada con mi cámara y tomando fotos de todo. Pero es que no era para menos!

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Y cuando ya creíamos que lo habíamos visto todo, la sorpresa final.

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Al final de una calle, medio escondida por las paredes de un frontón, aparece esta magnífica playa.

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Como podéis ver estaba vacía, pero es que el tiempo no acompañaba en absoluto. De todos modos, me juego lo que queráis a que ni en pleno agosto la playa está llena de gente. Qué diferencia con las playas de Barcelona en las que no tienes un palmo vacío para poner la toalla.

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Quedamos enamorados de Ea, aunque ¿quién podría resistirse a semejantes encantos?

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Tengo más fotos, si queréis verlas todas están en mi galería de flickr.

Con esta visita pusimos punto final a nuestra estancia en Euskadi. Pasamos la tarde tumbados al sol en la playa de Laga y nos despedimos de este maravilloso país, que nos tiene robado el corazón, y al que no tardaríamos en volver. Y es que Euskadi tiene algo que enamora, al menos a Cesc y a mí.

DSC_0473 Playa de Laga

De San Juan de Gaztelugatxe a Lekeitio

Nos habíamos quedado en Mundaka. Después de pasar allí la mañana y comer a base de pintxos, como no podía ser de otra manera, cogimos el Eusko Tren de vuelta y a recoger el coche, que nos esperaba otra magnífica visita, San Juan de Gaztelugatxe.

Bastante cerca de Bermeo encontramos esta maravilla de la costa vasca. Los alumnos más aventajados en las cosas del corazón sabrán que allí es donde hace ya varios años se casó Anne Igartiburu, y parece ser que las fotos aparecieron en todas las televisiones y revistas. Yo debo confesar, y podéis creerme, que no tenía ni idea y me enteré de eso cuando volvimos. Pero con prensa del corazón o sin ella el lugar merece realmente la pena.

San Juan de Gaztelugatxe es un islote unido a la tierra por un estrecho camino, en la cima del cual construyeron una ermita en honor a San Juan Bautista. Si queréis más información aquí tenéis el enlace a la página web del lugar.

Vista general

Vista de la ermita II

Para llegar hasta allí es necesario coger la carretera que lleva a Bermeo y una vez pasado el pueblo dejar el coche en el aparcamiento de un restaurante que encontraremos en la misma carretera. Cuando fuimos nosotros la carretera estaba en obras y nos costó un poco llegar, pero no creo que las obras duren eternamente 🙂

Panorámica del entorno

Vista de la ermita

Desde el restaurante sale un camino que nos llevará hasta la misma ermita, y aquí debo decir que hay dos maneras de hacer la visita, la corta y la larga. Con la versión corta bajaremos por un camino asfaltado hasta un mirador, y en escasos cinco minutos podremos apreciar las vistas que veis en las fotos. Si optáis por la versión larga, un poco antes de llegar al mirador deberéis coger un camino de tierra que cruza por medio del bosque, que ahora hace bajada pero que luego deberéis subir, y que os llevará a los pies mismos del peñón. Y aquí tendréis un segundo dilema, quedaros allí o subir los 231 escalones que os separan de la ermita.

Como las escaleras y yo no nos llevamos bien decidí que allí se había acabado mi excursión, y mientras Cesc emprendía la ascensión yo me dediqué a fotografiar el entorno.

Los alrededores

Los alrededores II

Los alrededores III

Los alrededores IV

También saqué unas cuantas fotos de Cesc en su ascensión a la cumbre.

Detalle de las escaleras

Subiendo

Me acuerdo del día de mi boda y de lo que sufrí arrastrando la cola del vestido y no quiero ni imaginarme subiendo por ahí con los tacones y el vestido. Qué valor casarse ahí arriba!

En la cima

Dice la tradición que los visitantes deben tocar la campana tres veces para pedir un deseo o ahuyentar los malos espíritus. Creo que la delegación que mandé en mi nombre no hizo nada de eso 🙂

Una vez de vuelta al restaurante nos tomamos una cerveza bien fresquita y camino de nuevo al Merrutxu, a descansar un poco antes de la cena. Para cenar teníamos planes, ir de nuevo a Lekeitio e intentar aparcar, aunque fuera a un kilómetro de distancia, y poder pasear por el pueblo. Aunque ese fue nuestro día de suerte y pudimos aparcar a la primera, en el mismo puerto, y pudimos así disfrutar de un agradable paseo al atardecer antes de ir a cenar.

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Era el día 29 de junio, festividad de San Pedro, y como buen pueblo marinero Lekeitio estaba en fiestas.

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Con las últimas horas de sol pude aprovechar para sacar unas cuantas buenas fotos.

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Si queréis ver el resto de fotos de Lekeitio están en mi galería de flickr.

Cenamos estupendamente a base de pescado fresco, como no podía ser de otra manera, en un restaurante junto al puerto. Y después de cenar, por eso de hacer un poco de tiempo y que bajara la cena, saqué el trípode e hice unas cuantas fotos nocturnas. Desgraciadamente no enfoqué bien y no están del todo bien hechas, esta es la única que he podido salvar.

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Ya tengo deberes para este invierno, mejorar en fotografía nocturna.

Nos quedaba un día en Euskadi antes de volver a casa. En la próxima entrada os descubriré otro de esos pueblos escondidos pero encantadores que pudimos visitar.

Off topic – Los premios bitácoras

El pasado 11 de septiembre arrancó la séptima edición de los Premios Bitácoras 2011. Y eso qué es? Pues unos premios donde los propios lectores de blogs , de diferentes categorías, nominan a sus cinco favoritos. En una segunda fase un jurado elegirá cuál es el blog ganador de entre los finalistas para cada una de las categorías.

Y entre ellas están la de mejor blog de viajes y mejor fotolog.

De entrada nadie se presenta, ya que son los lectores los que proponen los blogs, no al revés. Lo que sí pueden/podemos hacer los que tenemos un blog es pedir el voto para nuestra página. Yo no voy a tener el atrevimiento de pedir vuestro voto para este blog, que por la temática debería competir en la categoría de blog de viajes, ya que el nivel es altísimo y no tengo nada que rascar, pero humildemente intentaré competir en la categoría de mejor fotolog, no con esta página sino con el fotolog que mantengo en paralelo, La galería de fotos de Fotografiando y Viajando.

Votar es muy sencillo, simplemente tenéis que estar registrados en la página de Bitácoras y para cada categoría escribir el nombre de vuestros cinco blogs favoritos. No hace falta que votéis en todas las categorías ni que lo hagáis todo el mismo día. Tenéis tiempo hasta el 1 de noviembre. Y para que sean aún más sencillo he añadido a la derecha un botón que os llevará directamente a la página de votaciones.

Veréis que el botón os lleva a votar a “La galería de fotos de Fotografiando y Viajando”, por lo que os he dicho antes. Una vez en la página de las votaciones le dais a aceptar y listo!

Y gracias de antemano por esos posibles votos!

Mundaka

La playa

Teníamos una asignatura pendiente con Mundaka. En nuestra anterior visita a Euskadi pasamos con el coche por la zona, camino de otro lugar, y quedamos prendados de la vista que se podía ver desde la carretera. Intentamos aparcar y visitar el pueblo pero fue imposible hacerlo a menos de dos kilómetros de distancia, así que Mundaka pasó a formar parte de nuestra lista de pueblos “donde-no-se-puede-aparcar” pero “debemos-volver-y-visitar”.

Terraza
Barcas en el puerto

Esta vez llevábamos la lección aprendida. Es un pueblo pequeño y las zonas de aparcamiento son escasas, así que decidimos ir en tren. Dejamos el coche en Busturia-San Kristobal, en una zona de aparcamiento justo al lado de la estación, y en escasos diez minutos el EuskoTren nos dejó en el centro del pueblo. En el tren un señor muy amable nos preguntó de dónde veníamos y nos estuvo dando conversación durante el trayecto. Debo decir que en todas mis visitas a Euskadi he encontrado gente amabílisima, siempre dispuesta a ayudarme a encontrar una calle, a traducirme un nombre escrito en euskera o lo que fuera que necesitara.

En el dique seco
Salida al mar

Llegamos a Mundaka y nos fuimos directos a un bar, a por nuestro pintxo de tortilla, donde quedamos maravillados de la soltura con la que un camarero sudamericano se desenvolvía en euskera con la clientela. Y después de coger fuerzas (los pintxos de tortilla son considerables) ya estábamos preparados para visitar la ciudad como se merecía.

Y he de decir que no nos defraudó, es precioso. Como veis en las fotos el tiempo no acompañó demasiado, estaba como que quería llover, pero al final no lo hizo y pudimos pasear tranquilamente. Con salida al mar pero completamente rodeado de montañas verdes la vista desde cualquier punto del puerto o de la playa es espectacular.

El mar golpea las rocas I
Hasta el horizonte

Además de por sus encantos naturales, Mundaka es conocida entre los amantes del surf por ser uno de los mejores puntos donde practicar este deporte, y como no podía ser de otra manera, había unos cuantos surfistas intentando coger alguna ola.

Cogiendo una ola
Sufero

Es un pueblo enfocado al mar y puedes pasear largo rato por el puerto o por la playa, que con marea baja tiene una extensión de arena considerable.

Marea baja
Fondeando
Escalera hacia el mar

Tengo varias fotos de Mundaka, si queréis verlas todas están en mi galería de flickr.

Nos habían dicho que esa zona de Euskadi era una de las más bonitas de la comunidad y desde luego no nos engañaron, todo aquello bien merece una visita (o varias), aunque si vais en temporada alta igual teneis algún pequeño problema de aparcamiento.

Después de comer, de pintxos naturalmente, nos fuimos hacia otro lugar no menos conocido e igualmente digno de visitar, San Juan de Gaztelugatxe. Las fotos, en la siguiente entrada.

Cuestiones técnicas

Esta entrada es un off-topic dentro del blog.

Hace tiempo que le estoy dando vueltas a la idea de traspasar el blog a un servidor externo. La opción gratuita de WordPress está muy bien pero me encuentro con limitaciones a la hora de modificar la apariencia del bog o añadir plug-in, y parece ser que todo esto quedaría solucionado contratando un servicio de hosting, así que en eso estoy (aunque he de confesar que me da un poco de miedo destrozar todo el blog cuando haga la migración).

Pero el primer paso era registrar mi propio dominio y eso ya está hecho. Desde hace un momento el dominio http://www.fotografiandoyviajando.com es de mi propiedad. Por ahora he puesto un redireccionamiento hacia la dirección antigua. Si queréis, ya podéis ir modificando la dirección en vuestra lista de “blogs favoritos” 🙂

El mapa de nuestra ruta por Francia

Todavía no he terminado las entradas de Euskadi, me quedan un par de días, y después me pondré con la ruta que hemos hecho este agosto por la costa atlántica de Francia. Pero de momento, y para ir creando un poco de expectativa, aquí tenéis el mapa con todos los puntos que visitamos.

De Cortiguera a Ibarrangelu

Amaneció lloviendo así que nuestros planes de pasar la mañana en la playa de Los Locos se fueron al traste, lo mejor era recoger y poner rumbo a Bizkaia, a la siguiente casa rural, a ver si con un poco de suerte el tiempo mejoraba. Atrás dejábamos pueblos preciosos, un alojamiento fantástico y una ola de calor que nos había destrozado (y quemado, no lo olvidemos).

Hicimos una breve última visita a Suances, donde además había mercado, para las compras-souvenir de última hora (una botella de orujo y un par de botes de bonito, qué os pensábais?). Y aproveché para sacar las últimas fotos de Cantabria desde un mirador en la carretera que une Suances con Cortiguera.

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Para los siguientes tres días habíamos reservado una casa en Ibarrangelu, en pleno Parque Natural de Urdaibai, una zona que ya os adelanto que es preciosa. Aquí debo hacer una confesión y es que en las próximas dos o tres entradas se me va a ver el plumero. Soy (somos, Cesc también) una enamorada de Euskadi. Creo que es la Comunidad Autónoma que más veces he visitado y si no viviera en Barcelona, o en Catalunya, viviría allí sin dudarlo (aunque me costaría aprender euskera, eso seguro). Y dicho esto, seguimos.

Tras una breve comida en una herriko taberna creo que en Kortezubi, donde la señora que nos atendió nos hizo una de las mejores recomendaciones del viaje, visitar Elantxobe, llegamos al Merrutxu, nuestro alojamiento para los siguientes tres días, donde el primero en recibirnos fue Lucho, el perro pastor vasco de la familia.

La casa es preciosa, espectacular. Aunque pertenece al término municipal de Ibarrangelu está en medio de la montaña, rodeada de verde y más verde. Un sitio fantástico para perderse unos días. Arantza, la dueña, nos dio la bienvenida y nos enseñó nuestra habitación y las zonas comunes (comedor y cocina, con nevera individual para cada una de las habitaciones). También nos indicó que teníamos la posibilidad de encargar el desayuno la noche antes y que nos lo prepararían. Disponen de unos papelitos con todo lo que hay disponible (desde bollería a tortillas) y sólo tienes que marcar lo que deseas y dejarlo en una cajita habilitada al efecto. Al día siguiente, a la hora convenida, en el comedor de los desayunos te encontrarás la mesa puesta con todo lo que has pedido.

Que conste que no me llevo ningún tipo de comisión por hacer publicidad de la casa y tampoco fui invitada, que pagué mi alojamiento, pero es que realmente vale la pena así que si alguien está pensando en viajar por esa zona que considere muy seriamente la posibilidad de ir al Merrutxu.

Después de dejar nuestras cosas bajamos al casco urbano a dar una vuelta y hay que decir que está visto muy rápido. Aunque el término municipal abarca mucho más territorio (e incluye las playas de Laga y Lapatza), el núcleo habitado es pequeño, donde destaca la iglesia de San Andrés.

Iglesia

Calle

Así que decidimos seguir la recomendación de la señora de la herriko taberna y llegar a Elantxobe. ¡Qué sorpresa! Hasta ahora uno de los pueblos más bonitos que he visitado jamás. Es un pueblo marinero construido en la ladera de una montaña, rodeando un puerto natural, en el que sus antiguos habitantes se dedicaban a la captura de ballenas.

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Dejamos el coche en el aparcamiento de la entrada (es imposible entrar con el coche en el pueblo) y empezamos a bajar.

En la entrada del pueblo tienen otra cosa muy curiosa, que nos dijeron que sólo había dos en toda Europa, y es una plataforma giratoria para que el autobús pueda dar la vuelta. Si los coches no pueden circular imagináos el autobús. El espacio es tan estrecho que no puede maniobrar, así que cuando tiene que girar se coloca encima de la plataforma y ésta se activa, dando un giro de 180 grados y encarando el autobús de nuevo hacia la salida.

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Visto el espectáculo del autobús empezamos a bajar por las callejuelas estrechas y empinadas que forman el pueblo hasta llegar al puerto, centro de la vida de Elantxobe. El pueblo es muy pintoresco pero no quiero ni imaginarme cómo debe ser el día a día allí, todo el día subiendo y bajando escaleras. Nos contaron por ejemplo que cuando alguien fallece es necesario subir el ataúd a cuestas hasta la carretera, ya que es imposible que ningún coche ni ambulancia se acerque a las casas.

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El puerto es chiquitín y recogido, al abrigo de los oleajes del Cantábrico, por eso los primeros habitantes de Elantxobe decidieron establecerse allí, a pesar de las dificultades del terreno.

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Mientras paseábamos por el puerto vimos cómo unos chicos se entrenaban con una trainera y otros intentaban pescar.

Pescando

TraineraFotos cortesía de Cesc

Un zurito y un par de pintxos después tocaba volver a subir a recoger el coche, que no lo olvidemos, estaba en la parte de arriba del pueblo (hay otra carretera que te lleva hasta el puerto, pero eso lo descubrimos más tarde). Pero esta vez, en vez de subir por las callejuelas lo hicimos por unas escaleras que por la ladera de la montaña suben hasta la parte alta.

Hay que subir

Escaleras Fotos cortesía de Cesc

Terminada la visita a Elantxobe fuimos hasta Lekeito a cenar, pero tuvimos que darnos la vuelta porque no pudimos aparcar el coche. Lekeito pasa a engrosar, de este modo, la lista de pueblos en los que hemos tenido que irnos por no poder aparcar (pero volvimos al día siguiente). Cena a base de pintxos en Ibarrangelu (cómo no, los pintxos fueron nuestro menú durante los tres días) y vuelta al Merrutxu a dormir.

Al día siguiente teníamos que cumplir con una asignatura pendiente, Mundaka.